Vacuidad

Por momentos las cosas pierden su sentido. Es como si el color del mundo se fuera perdiendo grado a grado, como si la comida perdiera su sabor y su aroma. Día a día, hora tras hora, mi mente busca aferrarse a un conocimiento del mundo y sus relaciones: un conocimiento que ya no está ahí.

La duda se presenta. La irrelevancia de los valores más caros, la reivindicación y la nueva pérdida. La duda se presenta de nuevo, duda angustiosa y aniquiladora. La duda total, la que despoja metódicamente al arte de su belleza, al amor de su objetivo y al trabajo de su fruto.

Hoy sólo queda el vacío. Ni siquiera la tristeza, eso sería algo. Nada, sólo vacío. Pensamientos y sentimientos, vivencias y recuerdos, todo se vuelve periférico a un núcleo vacío. Pero miento: queda algo; queda la impotencia de redimir mi existencia, pues no queda una red semántica de la cual colgar los elementos puntuales que me constituyen. Soy la nada, me disgrego. Soy una máquina del tiempo: soy mis recuerdos y mi futuro, que no pasa de ser el recuerdo que otros tendrán de mí durante algunos minutos. Pero el presente sólo puede entenderse como la unión (o mejor: la separación) entre esos otros dos mundos temporales. Así, es arbitrariamente grande, el presente. Pero no deja de ser absurdo.

Soy una burbuja en el mar. Me acerco a la superficie. Mi vacuidad, esencial, será manifiesta y desapareceré. Y será como si nunca hubiera existido.

, , , , ,

  1. Leave a comment

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: